Los fines de semana, cuando me siento lleno de energías y tengo que desahogarlas de alguna manera, me pongo a correr por los bosques y caminos campestres de Porqueras, el pequeño pueblo donde resido, muy cerca del lago de Banyoles.
Los fines de semana, cuando me siento lleno de energías y tengo que desahogarlas de alguna manera, me pongo a correr por los bosques y caminos campestres de Porqueras, el pequeño pueblo donde resido, muy cerca del lago de Banyoles.
Roma, año 218 d. C. Un adolescente de apenas catorce años, sumo sacerdote de un dios extranjero venido de las arenas de Siria, es procla...
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