El pasado 13 de abril de 2024 Irán lanzó una ofensiva contra
Israel con centenares de misiles y drones, que aparentemente ni causaron
víctimas civiles ( se habla de una sola persona muerta), y casi todos los
proyectiles iraníes estallaron en el airé interceptados por los sistemas de
defensa israelíes que los abatieron. Es lo que tienen disponer de este sistema
de defensa que llaman “Cúpula de Hierro”.
El fondo de la cuestión es una lucha entre la civilización
contra la barbarie. Israel es un país libre y democrático donde se respetan los
derechos humanos, y está rodeado de dictaduras teocráticas islámicas, con las
que tienen otros intereses contrapuestos. Es algo de lo que no se informa bien
a la población española, considerando que Pedro Sánchez se ha alineado a favor
de Irán y los palestinos de Hamás que dominan la Franja de Gaza, cuando el
resto de las más importantes potencias europeas, así como Estados Unidos, se
han puesto del lado israelí.
Aunque no se sabe oficialmente, se supone que Israel debe de
tener por lo menos un centenar de ojivas nucleares, y si este país lo deseara,
podría arrasar y destruir a todos sus enemigos que le envuelven.
Tratan de meternos miedo con el tema de una III Guerra
Mundial a venir, para que la población apoye el aumento de los gastos en
defensa, pero las guerras que hayan seguirán siendo las convencionales de
siempre, con tanques, aviones, helicópteros, fusiles, ametralladoras, pistolas,
artillería, granadas, etc…, que no una guerra nuclear que nadie desea ni nadie
se atreve a iniciar por las catastróficas consecuencias que conllevarían. Y
esto es importante tenerlo presente, en vez de dejarse llevar por el miedo que
infunden los medios de comunicación manipulados.
Las reacciones de las Bolsas han sido de unas volatildades
normales, y el precio del petróleo incluso ha bajado, lo que son indicadores de
que estas tensiones geopolíticas no son tan graves como parecen, y no afectan
demasiado internacionalmente hablando.
El presidente de Francia Emmanuel Macron manifestó ayer en
una entrevista que le hicieron en la televisión francesa que no se puede
consentir que Rusia gane la guerra de Ucrania e insta a la OTAN a que actúe
contra Ucrania. Es un añadido más al peligroso discurso bélico que se está
dando, también en la Unión Europea por parte de Ursala von de Leyern, que
quiere que se produzca un rearme en plazo hasta 2030, el año de la famosa
agenda, para alcanzar unos objetivos de tenencia de armas por parte de los
países de la Unión Europea con la excusa de que Rusia es el peligro, y
aprovechando la guerra que hay en Ucrania.
Lo que pasa es que detrás de esto está la todopoderosa
industria militar, que le interesa que la guerra se mantenga, para la
fabricación y venta de armas a los distintos países. Ha pedido a todos los
países de Europa que dupliquen o tripliquen su presupuesto de defensa, que es
para la guerra, para la estupidez de matarse, en vez de trabajar por la paz y
la prosperidad económica. Además Ursula von de Leyern quiere utilizar los
260.000 millones de euros de los activos rusos bloqueados en Europa para
financiar la guerra de Ucrania.
En principio Francia era el país que más se implicaba en las
negociaciones de paz, y ahora es lo contrario, es el país más interesado en que
la guerra continúe, con la excusa de la segundad de Francia y de Europa. Ya
sabemos que con la excusa de la Agenda 2030, la Unión Europea se está
convirtiendo en una dictadura, y esto tenemos que tenerlo en cuenta.
Francia tiene una cosa que no dice: sus intereses en países
del Sahel, que antaño habían sido colonias de Francia, con lo de sus recursos
naturales. Hay oposición política en estos países que están del lado de la influencia
francesa, que han sido ayudados por el famoso comando ruso Wagner, puesto que
Rusia, y acaso también China, están interesados en controlar los recursos
naturales de esta zona que se está escapando a la influencia de Francia. Por
esto ahora Macrón quiere asestar un golpe contra los Rusos aprovechando la
guerra de Ucrania.
Por esto se están aprovechando de la guerra de Ucrania, en
la que Rusia solo busca proteger a la minoría rusa del Este que ha sido
muy maltratada.
Pedro Sánchez desde España ha ayudado a Ucrania en contra de
Rusia con dinero, armas, equipo militar, instructores militares para
adiestramiento, sanciones desde la presidencia de la Unión Europea, Pero ahora
en España, afortunadamente nos hemos quedado sin presupuestos 2024, con lo cual
no se podrá destinar para incrementar los gastos de defensa. Además, está
previsto que si nada cambia bajo sorpresa de última hora, Donald Trump ganará
las elecciones presidenciales, y con ello se terminará la guerra de Ucrania (
porque Estados Unidos no se va a implicar),y también va a resultar un duro
golpe a la Agenda 2030 con todas sus represivas políticas de todo tipo:
control, cambio climático, etc…
Como mucho se podría lanzar unas bombas nucleares de entre 1
y 5 megatones, que afectarían a una capital de provincia como por ejemplo,
Madrid, y se lanzaría en el escenario de guerra, donde Macron mandara a sus
soldados, o supongamos que en Paris mismo. Sería catastrófico, pero posible.
Por esto no debe de seguir este discurso belicista, y se debe de trabajar por
la paz, por la colaboración, y por la prosperidad económica, y tratando de
evitar esta deriva de pérdida de libertades y derechos adonde nos lleva la
Agenda 2030 con esta excusa de cambio climático que es completamente falsa.
Hay un fuerte discurso belicista en la Unión Europea por
parte de Ursula von der Leyen, que quiere desbloquear los activos rusos que se
calculan en unos 260.000 millones de euros y destinarlos para financiar la
guerra de Ucrania con Rusia.
De hecho Rusia ha respondido con la posibilidad de responder
con armas nucleares.
Desde que se inventó la bomba atómica, ya se han hecho
estallar más de 2000 bombas nucleares, que ya sentaron precedente, aunque en
lugares lejanos y controlados.
Se supone que se lanzarían ojivas nucleares de algunos
kilotones, o como mucho uno o no más de cinco megatones, cuyas consecuencias
destructivas pueden abarcar la extensión promedio de una o dos provincias
españolas de equivalencia.
España afortunadamente es el país de Europa más alejado del
escenario de la guerra contra Rusia.
Por otra parte creo que les interesa una guerra
convencional, sin armas nucleares, para seguir con la fabricación de armamento
y el negocio que ello supone.
En todo caso hay que informarse bien y reflexionar, para
hacer lo correcto que es tener que trabajar por la paz y por el bienestar de
todos los ciudadanos del mundo.