"Un Robot en Casa" es un cortometraje de comedia familiar
ambientado en una lujosa mansión de la Costa Brava, donde una familia se
dispone a pasar un verano tranquilo... hasta que todo cambia por un simple
anuncio de televisión.
Todo empieza cuando Javier, relajado en el sofá una tarde cualquiera, ve en
las noticias a un empresario presentando su nueva línea de robots domésticos,
capaces de encargarse de todas las tareas del hogar. Sin pensárselo dos veces,
y casi como una broma de verano, Javier llama por teléfono y encarga uno para
toda la familia. Días después, un misterioso vendedor se presenta en la puerta
de la casa con una gran caja de madera: dentro, el robot que va a cambiarles el
verano por completo.
A partir de ahí, la convivencia entre Javier, Elena, Jordi, Lara y su nuevo
e inesperado inquilino mecánico da pie a una sucesión de enredos domésticos:
una encerrona en la cocina con las verduras volando por los aires, un rescate
accidentado en la piscina, un forcejeo cómico por un calzoncillo de patitos
recién planchado, y muchos más líos que ponen a prueba la paciencia de todos.
Pero, entre bromas, sustos y torpezas, el robot va ganándose poco a poco un
sitio en el día a día de la familia, hasta convertirse en uno más a la hora de
sentarse a la mesa y brindar juntos en la terraza al atardecer.
El cortometraje se cierra con "Verano de Locos", un videoclip
original interpretado por Lara, que pone voz y cara a una canción de pop
mediterráneo de verano compuesta especialmente para esta historia. En sus
imágenes se resume, con nostalgia y cariño, todo lo vivido durante ese verano
tan distinto a los demás.
Javier, agente retirado de 63 años, recibe una llamada que no esperaba: una
última misión. Junto a su antigua compañera Elena, su joven protegido Jordi y
la infiltrada Lara, se cuela en una fiesta de gala en una villa mediterránea
con un solo objetivo: robar un dispositivo de cifrado ultrasecreto de la caja fuerte
del anfitrión.
El plan empieza limpio. Javier se mezcla entre los invitados mientras Elena
mantiene la cobertura y Jordi vigila los pasillos. Lara fuerza los accesos
internos mientras Javier llega al despacho, abre la caja fuerte y descarga los
datos del dispositivo. Todo parece ir según lo previsto... hasta que el
anfitrión empieza a sospechar y ordena revisar la zona.
A partir de ahí, la misión se rompe en pedazos. Un guardia sorprende a
Javier en el despacho. Jordi forcejea en el pasillo mientras suena la alarma.
Elena queda atrapada, escondida entre las sombras, esperando una distracción
que le abra camino. Los cuatro se ven obligados a huir por separado: jardines
llenos de humo, pasillos con luces de emergencia, una persecución en coche por
la carretera costera y un descenso arriesgado por los acantilados hasta el mar.
La huida termina en el muelle, bajo la luna, con Lara abriéndose paso a la
fuerza y el equipo reagrupándose entre lancha, moto de agua y barco. Y en medio
del caos, dos historias personales salen a flote: la complicidad silenciosa
entre Javier y Elena, y la conexión más joven y explosiva entre Jordi y Lara.
¿Consiguen escapar con el dispositivo? ¿A qué precio? Dale al play para
descubrirlo.
🍕 Cuando un padre y su hijo COINCIDEN en algo (spoiler: es la pizza)
Nevera vacía. Padre gruñón. Hijo hambriento. Una sola solución. 🍕
Javier y Jordi llevan años sin ponerse de acuerdo en NADA... hasta que llega
la pizza. Mirad cómo un simple pedido acaba en el momento de mayor complicidad
padre-hijo del verano.
🔥 PIZZA BRAVA — Hecha con Pasión.
📱 Pide la tuya hoy.
⚠️Cualquier parecido con la realidad es casualidad (o no, hay
padres así en todas las casas).
Un paseo por uno de los pueblos medievales mejor conservados de Cataluña: Santa Pau, en el corazón de la Garrotxa (Girona). Murallas, plaza porticada, castillo de los barones, callejuelas de piedra volcánica... y un cicerone muy particular haciendo de guía, que soy yo mismo.
Este vídeo mezcla grabaciones reales hechas durante mi visita al pueblo con clips generados con inteligencia artificial, como parte de un proyecto audiovisual experimental.
Con tanta aglomeración, ha sido imposible rodar este cortometraje
sobre el evento del Medieval de Besalú 2026, por lo que lo he tenido que
generar con inteligencia artificial. Os lo resumo:
Javier (63 años) y Jordi (26), padre e hijo, llegan entusiasmados al
Medieval de Besalú 2026, uno de los eventos medievales más queridos de la Garrotxa
que se celebra todos los años a finales del verano, dispuestos a disfrutar de
tabernas, puestos artesanos, juglares y, sobre todo, del gran desfile de
tambores y banderas de la plaza mayor.
Hay un pequeño problema: el evento tiene tanto éxito que la aglomeración
de público hace prácticamente imposible ver nada de nada.
Empiezan ilusionados, haciéndose fotos, oliendo el ambiente de taberna
medieval y buscando el mejor sitio para verlo todo. Pero en cuanto intentan
asomarse a un espectáculo callejero, la gente se lo impide. Prueban la plaza de
la iglesia como mirador... y el hueco despejado desaparece en segundos. Prueban
el rincón junto al puesto de pan, una terraza, el puente medieval sobre el
Fluvià... cada sitio parece perfecto durante diez segundos, hasta que alguien
—o algo— se interpone justo delante de sus narices.
Javier se desespera cada vez más; Jordi intenta mantener la calma y
encontrar soluciones que, una tras otra, fracasan de forma cada vez más
absurda. Cuando por fin, corriendo, consiguen llegar al mismísimo corazón del
desfile, rodeados de tambores y banderas más cerca que nunca... descubren que
ni siquiera así consiguen ver gran cosa.
Resignados pero sin perder el buen humor, deciden que la mejor idea del
día es, sencillamente, comprarse unos xurros y dejar que el desfile pase de
oídas. 🍩
Una comedia corta sobre algo que le pasa a todo el mundo en las fiestas
populares: ir con muchas ganas de ver algo... y acabar viendo la nuca de veinte
personas.
Un equipo de cinco mercenarios es enviado a una selva remota en la frontera
entre Colombia y Brasil para rescatar a un científico desaparecido en una
estación de investigación abandonada. Lo que empieza como una misión de rescate
se convierte en una cacería: algo lleva generaciones acechando esa selva, y
esta vez les ha elegido a ellos.
Javier, "El Coronel" (63 años), es el líder del equipo, un
veterano retirado que vuelve al campo por última vez. Hace 35 años sobrevivió
en solitario a un ataque idéntico a este, y nunca se lo contó a nadie. A su
lado va Jordi, "El Francotirador" (26 años), un joven tirador que al
principio le desprecia por viejo y lento, hasta que empieza a entender que la
experiencia pesa más que la fuerza bruta. Completan el equipo Nay, la guía
local que es la primera en notar que la selva está en silencio; Cobra, el
experto en explosivos que no cree en fantasmas de la selva; y Doc, la médica de
campo que mantiene la calma cuando todo se derrumba.
Uno a uno, el equipo empieza a caer ante un cazador alienígena camuflado,
armado con cañón de plasma y cuchillas retráctiles, que solo se revela ante
quien demuestra ser una amenaza real. Cuando solo quedan Javier y Jordi, el
joven finalmente entiende lo que el Coronel llevaba cargando en silencio desde
hace tres décadas. Cubiertos de barro para ocultar su calor corporal, tienden
una última trampa combinando la sabiduría táctica del veterano y los reflejos
del joven, en un enfrentamiento final que decidirá quién sale vivo de la selva.
Un homenaje hecho con pasión al clásico "Depredador" (1987) de
John McTiernan que interpretó Arnold Scharzenegger, creado íntegramente con
inteligencia artificial: personajes, escenarios, animación y voz.
Actor y director digital: Xavier Valderas.
He aquí la película “Predator” que interpretó Arnold Schwarzenegger:
Película rodada íntegramente en escenarios reales de la comarca de La
Garrotxa (Girona). Con Inteligencia Artificial, por supuesto.
Javier (63) y su hijo Jordi (26) malviven con el hotel rural que han montado
en su vieja mansión de piedra echa con piedra negra volcánica de la comarca:
las cuentas no cuadran, y mientras Javier cuenta y recuenta billetes, Jordi
devora libros de leyendas convencido de que "el problema de esta casa no
es el dinero, es lo que hay debajo". Todo cambia cuando aparece Víctor de
Santjoan, un histrión que dice ser el último descendiente del propietario
original de la mansión: les propone organizar la Gran Fiesta de Vampiros y
Monstruos del Verano para revalorizar la finca antes de comprarla él mismo.
Javier acepta encantado, ve signos de euro en los ojos y brinda solo frente al
espejo; Jordi, en cambio, empieza su propia "operación fiesta épica":
cuelga ristras de ajos por todo el hotel y clava crucifijos de madera cada dos
metros, ante el pasmo de Montse la asistenta y el desconcierto de Àvia Rosa. El
Notari Sr. Bufort es convocado a toda prisa para dejarlo todo por escrito, y a
la fiesta se apuntan Laia, una influencer decidida a hacerlo todo viral, y
Helena, que se presenta como investigadora paranormal aunque en realidad es una
cazavampiros que lleva meses siguiendo una pista muy concreta. Jordi y Helena,
sin saberlo, empiezan a investigar juntos exactamente lo mismo. Entre los
primeros invitados llega, con toda su parsimonia, el elegantísimo Conde
Rocamora... el único invitado completamente real de toda la fiesta, puesto que
es un auténtico vampiro, y es el antiguo dueño del castillo convertido en
mansión que ahora es propiedad de Javier.
Con la fiesta ya en marcha, Javier pasa la noche esquivando al Notari
Bufort, que lo persigue por toda la mansión contrato en mano para conseguir la
firma. Jordi monta guardia con ajos y crucifijos, cada vez más paranoico y
convencido de que aparecerá un vampiro, mientras Laia retransmite cada segundo
del evento y cae rendida ante el histrionismo de Víctor de Santjoan. Helena
investiga con método: examina la cripta, vigila al Conde Rocamora sin
parpadear... y descubre la prueba definitiva cuando, frente a un gran espejo
dorado, el reflejo de Rocamora simplemente no aparece. Entre el caos de Mossèn Quim
confundiendo la fiesta con una procesión, Hans el turista alemán soportando
abrazos incómodos de invitados disfrazados y Montse santiguándose a cada
sombra, el contrato acaba firmándose en medio del jaleo. El acto se cierra
cuando Helena y el Notari descubren que el nombre del propietario original de
la finca, de hace siglos, es exactamente el mismo que el del Conde Rocamora: la
alarma cunde entre todos... aunque el sospechoso equivocado, hasta ese momento,
sigue siendo el pobre Víctor que en realidad es un actor disfrazado de vampiro.
Al amanecer llega el desmadre final: Javier y Jordi, por primera vez del
mismo lado, descubren juntos que Jordi tenía razón, aunque llevara toda la
noche persiguiendo al vampiro equivocado. Helena, Jordi y Javier arrinconan a
Víctor con estacas en la cripta, entre sarcófagos, antes de comprender que él
no tiene nada que ver. La verdadera confrontación llega con el auténtico Conde
Rocamora, que se rinde con elegancia: es un vampiro real, sí, pero aburrido de
la eternidad y encantado de haber vivido, por fin, una fiesta que mereciera la
pena. La revelación no trae terror sino carcajadas y celebración: Rocamora se
convierte en el invitado de honor entre brindis y bailes, el Notari Bufort
consigue por fin su firma, Àvia Rosa reparte canapés a diestro y siniestro, y
Montse jura que ella ya lo sabía desde el principio. La película cierra con la
foto de familia al amanecer frente al Hotel La Mansió del Comte o la Posada del
Abuelo, ya que el lugar tiene varios nombres; la despedida de todo el grupo
junto al coche... y una última escena que deja la puerta abierta a una
sorprendente revelación familiar y a una posible segunda temporada.
Una comedia de enredos, vampiros de mentira, uno de verdad, y una familia
que por fin se pone de acuerdo en algo.
Finalmente la canción “Vampiro de verano” en un video clip, en el cual Laia,
la protagonista rubia, nos deja con una canción vampiresca.