Las
ruinas romanas de Sarrià de Ter son los restos de una gran villa que se
construyó entre los siglos I a.C. y IV d.C. cerca de la ciudad de Gerunda, en
la provincia de Girona. La villa tenía una superficie de unos 4.000 metros
cuadrados y estaba dedicada a la producción de vino y aceite. Se conservan
algunos mosaicos, pinturas murales, un horno industrial y una sala de prensado
con dos depósitos. El yacimiento se descubrió en 1970 y se ha convertido en un
Bien Cultural de Interés Nacional. Mientras se estaba trabajando en su
restauración y museización, se puso una cubierta que protegue mejor las ruinas.
Puedes visitar la villa romana del Pla de l'Horta, como se llama el lugar, y
conocer más sobre la vida y la economía de la época romana en Cataluña.
En
las fotos que acompañan al vídeo, se ve con más detalle las ruinas
arqueológicas de este lugar.
¿Te
gustaría viajar en el tiempo y conocer cómo era la vida en la antigua
Roma. En este video, te invito a
acompañarme en una fascinante aventura a las ruinas romanas de Vilauba,
situadas en las afueras de Banyoles, en la provincia de Girona, España. Estas
ruinas son un verdadero tesoro histórico que nos revelan los secretos de una
villa romana que estuvo habitada durante casi cinco siglos, desde el siglo I
hasta el siglo V d.C.
Vilauba
fue descubierta en 1932, pero las excavaciones sistemáticas comenzaron en 1978
y se han prolongado hasta nuestros días, coordinadas por el Museo Arqueológico
Comarcal de Banyoles. Gracias a este trabajo, podemos admirar un paisaje impresionante
de ruinas milenarias que se extienden a lo largo del terreno, y que nos
muestran la planta completa de una villa romana con sus diferentes fases y
reformas.
En el
video, exploraremos las ruinas y descubriremos los vestigios de un asentamiento
romano bien conservado, que se organizaba en torno a un patio central rodeado
de galerías porticadas. Podremos ver los cimientos de antiguas edificaciones,
como la capilla de la casa, donde se encontraba el larario, el lugar donde se
rendía culto a los dioses protectores de la familia. También veremos el
triclinium, o comedor, donde se celebraban los banquetes, el rebost, donde se
almacenaban los alimentos, y los baños, que eran una parte esencial de la
cultura romana.
Además
de las estructuras principales, también exploraremos los restos de viviendas
romanas y otras construcciones más pequeñas, que nos darán una idea de cómo era
la vida cotidiana de los habitantes de la villa.