Hace unos días, en Afganistán, los talibanes que están en el
poder han sacado una nueva ley basada en mandatos de la sharia, que obliga a
las mujeres a vestir totalmente tapadas con burka y hiyab, y con la prohibición
total de hablar, obligándoles con ello a estar en silencio y violentando su
libertad de expresión así como su dignidad. Una medida muy represiva que va en
contra de los derechos humanos de las mujeres.
Pero esto es algo que en España, del cual Pedro Sánchez
presume del “gobierno más feminista de la Historia”, apenas ni lo ha dado a
conocer. Y tampoco hablan de ello los medios de comunicación a través de sus
presentadores televisivos, sus tertulianos, y sus periodistas.
El mundo musulmán y el mundo occidental, son dos mundos muy
distintos. En uno la religión y la política van juntos, y en el otro la
religión y la política van separados. Por esto ambas mentalidades y culturas
son incompatibles y no pueden convivir. Y esto da que pensar que no se debería
de consentir la inmigración musulmana, pues en algunas zonas de Europa, donde
han alcanzado cierto poder político, ya están imponiendo la sharia que es algo
tan violento contra las libertades y derechos de las mujeres que van a vivir
con miedo ante ese tipo de restricciones.
Si queremos un futuro donde hombres y mujeres puedan ser
libres, tener los mismos derechos, y sentirse bien, no podemos permitir,
consentir, ni tolerar que se impongan determinados dogmas intolerantes y
represores. Y lo ocurrido con las mujeres en Afganistán, es algo que nos tiene
que dar para reflexionar.
Desde la comisión de la Unión
Europea se ha amenazado en sancionar a X, la antigua Twitter, que la podría
dejar en la bancarrota a red social, si publican y difunden la entrevista entre
Elon Musk y Donald Trump.
Lo que evidencia que desde la
Unión Europea se está aplicando una absurda censura contra la libertad de
expresión y la libertad de medios de comunicación, que es lo propio de una
dictadura totalitaria y represora.
La Comisión Europea de Ursula
von der Leyen y los países bajo su paraguas imponen unas directivas que son
prácticamente un brutal atentado contra la libertad de expresión y la libertad
de comunicación, dando las excusas de “delito de odio”, “bulos”,
“desinformación”, etc… contra todos aquellos tipos de mensajes que son
contrarios a los intereses políticos, sociales, y económicos que están bajo
amparo de la Agenda 2030. En consecuencia, estas
directivas son, en esencia, un ataque brutal a la libertad de expresión, ya que
se utilizan como herramientas para silenciar voces disidentes y controlar el
flujo de información que no se alinea con los intereses políticos, sociales y
económicos de la Agenda 2030. Son temas que tienen que ver con la inmigración,
la delincuencia, el control digital, el cambio climático, la cultura woke,
etc…, de lo que no interesa que se sepan según qué cosas negativas que
conllevan.
En un
entorno donde la libertad de expresión es restringida y se aplican sanciones
severas, se establece un clima de miedo y represión que es característico de
regímenes totalitarios. La falta de respeto por los derechos ciudadanos y la
imposición de una narrativa única son señales alarmantes de que estamos ante un
retroceso en nuestras libertades fundamentales. Elon Musk esuno de los paladines que luchan contra esta
deriva globalista.
Y es evidente que en donde no
se respeta la libertad de expresión, y además se aplica una censura acompañada
con sanciones, expolios, y penas de cárcel, es un lugar donde hay impuesta una
dictadura que para nada ampara los derechos ciudadanos de libertades y respeto
a sus propiedades y a su manera de pensar.
Desde la comisión europea
buscan engañarnos, manipularnos, y esconder todo tipo de información que no les
interesa que sea de conocimiento público, intentando manipular la opinión pública, ocultando información que no les
conviene y restringiendo el acceso a diversas perspectivas. Este tipo de
control es inaceptable en una sociedad que se precia de ser libre y democrática
como debería de ser la europea. La diversidad de opiniones y el debate abierto
son esenciales para el progreso y la justicia social.
Es crucial que los ciudadanos se mantengan alerta y
conscientes de esta deriva autoritaria. La defensa de la libertad de
información y comunicación no es solo una cuestión de derechos individuales,
sino un pilar fundamental para la salud de nuestras democracias. La
participación activa en la defensa de estos derechos es vital para
contrarrestar la censura y la manipulación.
La esperanza de que líderes como Donald Trump puedan
contribuir a frenar esta tendencia totalitaria es un llamado a la acción. La
lucha por la libertad de expresión y la justicia social debe ser una prioridad
para todos, ya que el futuro de nuestras sociedades depende de nuestra
capacidad para resistir la opresión y defender nuestros derechos.
Europa, aunque se está convirtiendo en un calco de
China con el tema de laslibertades, no
debería de seguir por ese camino, ni consentir la existencia de los mal
llamados “cordones sanitarios”.
El pasado 13 de abril de 2024 Irán lanzó una ofensiva contra
Israel con centenares de misiles y drones, que aparentemente ni causaron
víctimas civiles ( se habla de una sola persona muerta), y casi todos los
proyectiles iraníes estallaron en el airé interceptados por los sistemas de
defensa israelíes que los abatieron. Es lo que tienen disponer de este sistema
de defensa que llaman “Cúpula de Hierro”.
El fondo de la cuestión es una lucha entre la civilización
contra la barbarie. Israel es un país libre y democrático donde se respetan los
derechos humanos, y está rodeado de dictaduras teocráticas islámicas, con las
que tienen otros intereses contrapuestos. Es algo de lo que no se informa bien
a la población española, considerando que Pedro Sánchez se ha alineado a favor
de Irán y los palestinos de Hamás que dominan la Franja de Gaza, cuando el
resto de las más importantes potencias europeas, así como Estados Unidos, se
han puesto del lado israelí.
Aunque no se sabe oficialmente, se supone que Israel debe de
tener por lo menos un centenar de ojivas nucleares, y si este país lo deseara,
podría arrasar y destruir a todos sus enemigos que le envuelven.
Tratan de meternos miedo con el tema de una III Guerra
Mundial a venir, para que la población apoye el aumento de los gastos en
defensa, pero las guerras que hayan seguirán siendo las convencionales de
siempre, con tanques, aviones, helicópteros, fusiles, ametralladoras, pistolas,
artillería, granadas, etc…, que no una guerra nuclear que nadie desea ni nadie
se atreve a iniciar por las catastróficas consecuencias que conllevarían. Y
esto es importante tenerlo presente, en vez de dejarse llevar por el miedo que
infunden los medios de comunicación manipulados.
Las reacciones de las Bolsas han sido de unas volatildades
normales, y el precio del petróleo incluso ha bajado, lo que son indicadores de
que estas tensiones geopolíticas no son tan graves como parecen, y no afectan
demasiado internacionalmente hablando.