Mañana lunes, no sabemos a qué hora, que puede ser cualquier
momento del día, Pedro Sánchez va a dar una conferencia de prensa, o
sencillamente va a dar un comunicado sobre cómo ha concluido su reflexión de si
va a dimitir o no, ya que decía sentirse abrumado por las denuncias contra su
mujer, de la cual está muy enamorado, y por el acoso del PP y VOX, y de los
medios informativos afines al partido de Feijóo y Abascal.
En estos cinco días de reflexión el tema de la posible
dimisión de Pedro Sánchez ha copado todos los informativos, y se han vertido
especulaciones de todo tipo.
Unos dicen que es por lo que dice su carta: por las
denuncias de tráfico de influencias y de corrupción de su esposa, otros porque
sus hijas están siendo acosadas y pronto serán mayores de edad y ya no quedarán
a protección de lo medios de comunicación, y otro de los importantes motivos
que se barajan es que cada vez se saben más cosas del caso Pegasus de espionaje
a su móvil y de distintos ministros del gobierno que podrían señalarle como
implicado en muy graves casos de corrupción porque en Francia han reabierto el
caso y con ello han buscado colaboración con la justicia española.
Aparte han circulado transcripciones de que a la esposa de
Sánchez, las autoridades marroquíes le pillaron en supuestos casos de
corruptelas con importantes personalidades marroquíes.
Y otra especulación es que pretende dar un golpe de efecto,
sondeando el nivel de aceptación que tiene entre sus propias filas, decir que
no dimite porque así no lo desean las bases de su partido, y entonces dar como
una especie de golpe de estado disimulado con lo que sacarse de la manga unas
leyes para tener un mayor control sobre el poder judicial y el poder mediático.
De esta manera podrá tener jueces de su cuerda, y los medios de comunicación
sometidos, porque va a aplicar censuras y limitaciones contra todos aquellos
que le sean contrarios.
El caso es que Pedro Sánchez ha vuelto a avivar el mito de
las dos Españas enfrentadas, y que tienen fuerza muy empatada, porque los dos
bloques, sean de derechas o de izquierdas, tienen gran poder de convocatoria.
Si gobierna la izquierda, hemos visto manifestaciones con cientos de miles de
asistentes, pero cuando gobierna la derecha, la izquierda tiene gran poder para
incendiar las calles.
De hecho en la
manifestación de ayer en Ferraz, hubo unos 12500 manifestantes de militantes
del PSOE, venidos en unos poco más de 100 autobuses fletados, en los cuales en
su mayoría asistieron personas de avanzada edad. Parecían unos viajes del
INSERSO donde te pagan viaje, comida, y estancia en el hotel. Si solo se
hubieran manifestado los militantes de Madrid, me temo que hubieran sido
muchísimo menos, de apenas unos pocos centenares. Porque cuando dimitió Manuel
Fraga de líder del PP, asistieron varios centenares de personas a la sede del
PP, pero sin fletar autobuses desde provincias.
Sea de lo que sea, dará mucho de que hablar, porque tenemos
las elecciones catalanas, y europeas, sobre esta deriva totalitaria de asaltar
el poder judicial y los medios mediáticos, para tenerlos de su parte.
Creo que la Constitución y pertenecer al espacio de la Unión
Europea nos salva de que España se convierta en una dictadura de corte como la
de Venezuela, país en el cual los socialistas acaparan todo el poder, y la
oposición es perseguida, y con lo cual no existe ni la pluralidad política ni
la libertad de expresión.
De todos modos conviene que Pedro Sánchez dimita, porque
está llevando a España cada vez más a la ruina, a la corrupción, a la
inseguridad, y a la delincuencia. Está llevando a España a la dictadura de la
Agenda 2030. Muy malo va a ser para el país si el poder judicial no es
independiente y no se acepta la denuncia de cualquier ciudadano, y si no hay
libertad de expresión poniendo límites a la información. El ex presidente Aznar
ya ha manifestado su preocupación por esta deriva a la que nos puede llevar
Sánchez.
Pero igual si gobierna Alberto Núñez Feijóo, que está
haciendo una oposición muy floja y consentida, tampoco las cosas van a mejorar,
ya que tiene el mismo programa político del PSOE.
Creo que lo mejor para España es Santiago Abascal, porque
procurará por la división de poderes, la libertad de expresión, bajada de impuestos,
deportación de la inmigración ilegal, mano dura contra la delincuencia, medidas
para favorecer las empresas y disminuir el desempleo, quita de todas las
subvenciones a todo tipo de chiringuitos y entidades, etc…
El problema que hay en España es que hace 50 años teníamos
pocas leyes ( pero sensatas), y casi nulos impuestos, y con esto todo el mundo
se podía pagar hipoteca en unos 10 años, y mantener esposa e hijos. Y era así,
porque todo el mundo podía trabajar y ganar dinero. Hoy en día cada vez hemos
tenido más leyes, más impuestos, y con esto casi nadie se puede comprar casa,
ni mantener esposa e hijos.