El
gobierno Frankestein de Pedro Sánchez, copado de socialistas y comunistas, y
con tinte feminista ( más bien tirando a eso que tan represivo que llaman
“femi-nazi”), ha prohibido los anuncios de prostitución en prensa y en los
espacios de internet.
Ya
no pueden aparecer mujeres que anuncien sus servicios de compañía o sexuales
por la diversidad de páginas de internet, cuando tampoco por la prensa escrita,
porque lo ha prohibido expresamente ese gobierno que tanto está restringiendo
derechos y libertades individuales.
Ahora, sin llamar demasiado la atención, poco
a poco, de modo silencioso y desapercibido, el gobierno pretende ir contra los
puti-clubs, y contra el porno, buscando que cierren los unos, y que se prohíba
el acceso a las páginas porno por el otro lado.
Todo
esto va a ser muy dañino, porque los puteros consumidores de prostitución
tendrán que buscarla en otros países donde no esté prohibido, y mientras tanto
en el territorio nacional al no tener acceso a mujeres que ofrecen sus
servicios femeninos, habrá más riesgo de violaciones, acoso, malostratos, etc…
Y otro tanto de malestar contra los consumidores de pornografía.
Porque la realidad es que las páginas porno
son las páginas más visitadas de toda la galaxia internet, con gran diferencia
a todas las demás que ocupan los espacios cibernéticos.
En
consecuencia, conociendo por donde van las pretensiones del gobierno, lo mejor
es descargarse la mayor cantidad de videos posible, ahora que todavía hay
tiempo, antes de que el gobierno cierre las páginas de contenido porno.
En
todo caso, al final se habrá que recurrir a los proveedores de servicios VPN,
para poder acceder por internet desde otro país con más libertad y sin
restricciones, y en donde también esté protegida la privacidad.