Serinyà
es una pequeña población en la comarca del Pla de l’Estany, en la provincia de
Gerona. Durante un paseo por sus calles, no pude evitar notar la decoración
navideña, que incluía el tradicional "Cagatió" catalán, con la cual
mediante el rodeo dado por el pueblo, os lo muestro en el vídeo..
Aprovecho
esta ocasión para comentar sobre el sorteo de la Lotería de Navidad y la
actualidad en torno a la corrupción política que salpica al gobierno de Pedro
Sánchez y su entorno familiar. Considero que, para fomentar una mayor
transparencia y salud democrática, los políticos aforados que son juzgados en
el Tribunal Supremo deberían ser expuestos en sesiones públicas televisadas. De
esta manera, todos los ciudadanos españoles, quienes son los más afectados por
la corrupción al financiarla a través de sus impuestos, podrían seguir las
vistas judiciales. Este acceso permitiría ver de primera mano las mordidas,
sobornos y otros tipos de malversación del erario público.
En la parte oeste del lago de Banyoles ( Bañolas, en
español) hay un mirador que está a más de 300 metros del nivel del mar, y a
unos 130 metros del nivel del lago de Banyoles ( el más grande de toda
Cataluña). De modo que casi lo podríamos llamar el balcón natural del lago de
Banyoles.
Es un lugar donde se puede gozar de las vistas de toda la
comarca del Pla de l’Estany ( la planicie del lago), y buena parte del Alto
Ampurdán.
Puig ( que en catalán se pronuncia “puch”, significa montaña
pequeña, o colina. Y lo de Clarà viene de claro, porque las piedras y tierras
de allí con de un blanco tirando a gris, que se debe a la sedimentación
calcarea de cuando estas tierras estaban en el fondo del mar hace millones de
años.
Y claro, la otra piedra de Banyoles, que es tirando a un
blanco marrón, se la conoce como travertí, y con ella se construyó la Iglesia
de Santa María dels Turers, y el Monasterio de San Estebán de Banyoles, ambos
edificios de corte medieval, así como diversidad de viviendas de Banyoles. Se
trata de una piedra blanda, y en consecuencia, muy fácil de trabajarla.
Al ser tierras y piedras muy calcáreas, el agua del lago de
Banyoles es muy abundante en cal, que le da este aspecto de blanco.
Y por el blanco, tirando a gris, de las piedras y tierras de
la zona, que se entiende por claro, por eso se le llamó la colina clara, es
decir, “El Puig Clarà”, y desde allí hay un par de miradores que podréis ver en
el video.
Como está en un lugar donde se puede percibir buenas vistas
y a larga distancia, hubo una época que fue una avanzadilla militar del conde
de Besalú, para vigilar los movimientos de los invasores sarracenos, es decir,
los moriscos musulmanes. Luego fue un pequeño enclave militar en las guerras
civiles como la dels segadors o la guerra de sucesión, y entre ellas las
carlistas. Hasta que dejó de ser enclave militar del que finalmente no quedó
nada, y se decidió hacer un mirador para gozo de montañistas o senderistas que
hacen excursiones por el lugar.
Dispone, pues, de unos senderos
que son aptos para ir a correr o a caminar, disfrutando de la naturaleza que lo
envuelve, hasta llegar allí arriba donde se podrá tener una buena vista del
lago de Banyoles, y de los montes Pirineos.
Banyoles
( en español Bañolas), es una ciudad de la provincia de Gerona, capital de la
comarca del “Pla de l’Estany” ( la “Planicie del Lago”), que es el lugar donde
he crecido y he ido a la escuela.
Si
me acompañáis os muestro los adornos de las luces navideñas por las calles del
presente fin de año 2023, que ha sido escasa y muy poco elaborada, en
comparación con otras ciudades.
Por
otra parte, en viviendas particulares, apenas se ve decoración navideña desde
el exterior, en contraste con otros años que se veía mucho más alegre. Creo que
se debe a los malos tiempos en los que vivimos, de fuerte inflación y elevada
subida del precio de la electricidad, en los que la gente no está para alegrías
debido a la muy fuerte merma del bolsillo, que es culpa de los políticos
sinvergüenzas e irresponsables que causan este tipo de situación provocada.
Al
menos desde el ayuntamiento algo se ha hecho para dar ambiente navideño a la
ciudad, mediante esas luces que adornan esas fechas tan señaladas. Eso sí: a
cargo de los impuestos municipales, que son bastante caros.
Un día salí en las noticias de la televisión local, en la
que se hablaba de la crisis del sector de la construcción, y yo aparezco
trabajando de albañil. Era a principios de la década de los 90.
Soy el chico del pantalón blanco,
la camiseta azul, y el sombrero rojo, con unos 30 años.