Las universidades, los centros de formación profesional, y
demás centros docentes están demasiado saturados y ya no se ajustan a lo que
piden los mercados. Con lo cual lo de estudiar o no estudiar es algo a plantearse
muy en serio para no perder el tiempo ( y el dinero).
Y es que por desgracia, de las escuelas y universidades no
es que sagan personas muy preparadas, como se va descubriendo en la vida
cotidiana. Si no se va a estudiar en serio con el propósito de salir bien
preparado, desde luego que no vale la pena estudiar.
Al agapornis que me acompaña, por supuesto que esto son
cuestiones que no le preocupan.
En
las escuelas de España se pretende prohibir los móviles, y en algunas ya es una
realidad, pero desconocen que hay más daños que beneficios en esas
prohibiciones.
En
el móvil está la conexión a internet que se lleva en el bolsillo, y con ello
toda la información y la cultura que es imprescindible para la educación y
formación de los chavales en edades escolares.
Además
es una herramienta protectora para evitar los abusos, tanto de los docentes
como de los demás alumnos que tuvieran malas pretensiones, como el bulling o el
acoso, que se puede grabar y sacar fotos. Por ejemplo, se ha demostrado que los
móviles pueden utilizarse para mejorar el aprendizaje de los alumnos, ya que
proporcionan acceso a recursos educativos, como vídeos, libros y artículos.
Además, los móviles pueden utilizarse para denunciar el bullying o el acoso, ya
que permiten a los alumnos grabar o tomar fotografías de los abusos.
Y además, en caso de que ocurriera un
terremoto, o un accidente, o ser testigos de un acto delictivo, o cualquier
cosa grave, el móvil sirve para ponerse en contacto con los servicios de emergencia
o los policiales.
También sirven para estar comunicados con la
familia o amistades íntimas, que es con quienes se tiene más confianza ante
cualquier cosa que pudiera ocurrir durante la estancia dentro del recinto
docente.
Además
las escuelas públicas vienen con mucho adoctrinamiento gubernamental y al mismo
tiempo ocultación de aquellas cosas que no les interesa que conozcan o que
formen parte de la educación del ciudadano menor, con lo cual al ser
obligatoria la asistencia al centro docente, los alumnos tienen que soportar
largas horas, días, y meses de aburrimiento. Con lo cual el móvil es un buen
instrumento para combatir ese aburrimiento que hace que se pase de manera
desagradable tener que soportar el período de la obligación docente que impone el
gobierno. Además no debe de olvidarse de que el móvil puede ser el mejor
instrumento y complemento para la educación autodidacta en muchísimas cosas que
no se van a enseñar en los centros docentes.
Se
trata, pues, de saber hacer un uso responsable del móvil en las escuelas,
respetando las clases del docente y usando el móvil solo en caso de extrema
necesidad mientras se dan las clases. Pero prohibirlo crearía más
inconvenientes que ventajas, y con un peor resultado en los niveles de
educación que deben de alcanzar los chavales.
Tema
aparte son muchísimas otras prohibiciones que tratan de imponernos los
políticos a los ciudadanos, reduciendo cada vez más nuestros derechos y
libertades, cuando dichos políticos deberían de estar para velar por nuestras
libertades, y no para oprimirnos cada vez más con prohibiciones, obligaciones,
y más impuestos.
Cada
alumno cuesta al Estado Español ( es decir, a los contribuyentes) mucho dinero,
que en muchos casos sobrepasa a lo que perciben más de la mitad de los
pensionistas.
Lo
ideal seria que a cada padre le dieran el cheque escolar por cada hijo, y
pudiera elegir el centro escolar que estimara más conveniente.
Esto fomentaría la competencia entre centros
escolares privados para obtener más alumnado, a precio más competitivo, y
ofreciendo mejor calidad educativa.
Porque la escuela pública, por lo general
funciona mal, adoctrinan a conveniencias de los políticos, y nos sale carísima
a costa de nuestros impuestos.
Pronto
toca volver al cole y con ello un gasto mayúsculo para los padres con hijos en
edad escolar. Libros, material escolar, ropa, etc…, como con todo lo demás, ha
subido una barbaridad.
Para hacer economías en esos tiempos de
penurias e inflaciones, os sugiero comprar material de marca blanca, buscando,
comparando calidades y precios, para lograr ahorrar de alguna manera en este
gasto escolar. Lo que evidencia que el mito del derecho a la enseñanza gratuita
no es del todo verdad aquí en España.
Propongo
que el gobierno proporcione portátiles o tabletas a los escolares y el material
escolar tipo libros digitales, se puedan descargar desde alguna web del
gobierno, para que los padres puedan ahorrar en lo más costoso de cada curso:
los libros.
Hago un poco de crítica al nefasto sistema
educativo español, y algunas breves propuestas de mejora