A raíz del asesinato de Mateo, el niño de Mocejón, en la
provincia de Toledo, han salido todo tipo de comentarios en las redes sociales,
y algunas expresiones no han gustado al gobierno Sánchez, por lo que ha instado
a la fiscalía ( que por desgracia depende del gobierno) para que se ponga a
perseguir a las personas que según el gobierno expresan opiniones que el propio
gobierno califica de “delitos de odio”, igual como ya están haciendo en La Gran
Bretaña, que incluso se les mete en la cárcel y se les arruina con sanciones.
Es la forma que va a tener el gobierno para tener acallada a
la gente que no piensa o no está de acuerdo con los propósitos del gobierno en
temas dispares, entre ellos la delincuencia y la inmigración, que está muy protegida
por el propio gobierno.
Esta actitud violenta muy gravemente contra el artículo 20
de la Constitución Española que ampara y reconoce el derecho a la libertad de
expresión. Con Pedro Sánchez y sus demás cómplices políticos, están haciendo
que España deje de ser una democracia con libertades, para pasar a ser una
dictadura opresora contra sus propios ciudadanos.
La fiscalía debería de estar para perseguir la delincuencia
y la inmigración ilegal, pero en vez de esto, la protege, y se utiliza por
parte del gobierno para perseguir a los ciudadanos que se sienten indignados y
oprimidos, violentando su libertad de expresión. Y que esto se normalice y
ocurra en España es algo lamentable.
Pero con internet estas intenciones del gobierno acabarán
siendo un fracaso y la libertad de expresión encontrará su propio lugar por
determinados espacios de internet, donde no se puede poner puertas al campo.
Sólo que los ciudadanos tendrán que ir con más cuidado para eludir el control y
la opresión gubernamental.
No podemos consentir que nos opriman ni que nos engañen.
Al final José Luis Ábalos no ha entregado el acta de
diputado como le ha exigido el PSOE por el caso de corrupción de las
mascarillas personificado especialmente por Koldo García que fue su subordinado
y guardaespaldas.
Ha salido a comparecer en rueda de prensa del Congreso de
los diputados, y ha dado unas explicaciones que no han durado mi media hora.
Aunque ha empleado un lenguaje muy ambiguo, muy de pasar las
cosas por la tangente, ha dado algunas explicaciones, que os la puedo resumir
según mi modesto entender.
Ha dicho que no tiene culpa de nada, y que no sabía nada
sobre ese tema de las mascarillas y los trapicheos de Koldo García. Que había
mucha urgencia en adquirir las mascarillas, dada la repentina situación de
pandemia, y esto, claro indirectamente debía de referirse a hacer las
concesiones de los contratos a dedo. Se ha escudado de que iba fiscalizado por
el Tribunal de Cuentas, que es un organismo que nadie sabe qué es ni de qué va,
pero os lo voy a aclarar. Igual que Pedro Sánchez se le escapó de decir: ¿de
quién depende la fiscalía?, y que así fue como todos nos hemos enterado que
depende del gobierno, y por tanto hace lo que le interesa al gobierno. Pues en
el caso del Tribunal de Cuentas os haría la misma pregunta, igual como la haría
Pedro Sánchez: ¿de quién depende el Tribunal de Cuentas?, pues eso. Es decir,
que el Tribunal de Cuentas depende del gobierno, y por tanto es un organismo
completamente opaco y de utilidad para las corruptelas, que al igual que la
fiscalía, solo hará lo que le interese al gobierno ( que es quien realmente lo
controla).
Además no hay que olvidar que José Luis Ábalos fue ministro
de transportes, es decir, de fomento, el que toca el tema de las carreteras y
demás obras públicas, y por tanto un ministerio dotado de un inmenso
presupuesto. El presupuesto de educación o de sanidad, es más fácil
fiscalizarlo, porque se puede saber en qué se ha gastado cada libro, cada beca,
la nómina de cada maestro, la inyección que te han puesto en el hospital, o el
sueldo pagado al cirujano. Pero en el ministerio de transportes y fomento,
cuando construyes una carretera de 3000 millones, por ejemplo para poner un
caso de supuesto, la constructora te puede ofrecer 80 millones en sobornos a
cambio de la concesión de la carretera de 2000 millones, que en realidad le
habrá costado 1000 millones y 920 millones serían de beneficio para la
constructora, que no son pocos. Otro tema es recibir los pagos en paraísos
fiscales, tema del que parecía desconocer Koldo García con sus compras
millonarias de fincas, y sus enormes ingresos en los cajeros, con lo que
automáticamente llamas la atención a Hacienda y empiezan a investigar el origen
de ese dinero. Claro, dirán que ya lo vigila el Tribunal de Cuentas, pero……¿de
quién depende el Tribunal de Cuentas?, pues igual como la fiscalía: del
gobierno, como lo diría el propio Pedro Sánchez.
Pero es que la política hace extraños compañeros de cama, y
Pedro Sánchez o en su defecto el PSOE en vez de amenazar a José Luis Ábalos con
que entregue el acta de diputado, podrían haber hablado y llegar a un
entendimiento o acuerdo, con el que marcharse a cambio de recibir una
importante cantidad en la caja para un retiro dorado. Pero esto Ábalos lo ha
interpretado como una puñalada por la espalda, igual que él ahora ha apuñalado
por la espalda a Koldo García,
Ahora Ábalos pasará al grupo mixto, y como en muchos casos
sacar adelante alguna ley o convalidar algún decreto puede depender de un
diputado, también va a exigir mucho a cambio, como hacen todos los demás. Se
dice que tiene varias ex mujeres a mantener y varios hijos, y por tanto
necesita el dinero de su condición de diputado, y por su edad no encontraría
trabajo si se retirara de la política. A pesar de que ya le queda poco para los
65 años, y seguro que se retirará con la pensión máxima, que con varias esposas
e hijos, tampoco creo que le den para mucho. Claro que otra cosa es el dinero
que ha de tener en paraísos fiscales, pero que no se pueden hacer visibles en
España. Pero como se presenta muy inestable la legislatura de Pedro Sánchez,
podría ocurrir que en cualquier momento cayera, y con esto perdiera su acta de
diputado, que según como se mire, podrían llegar a ser más de 10.000 euros al
mes lo que ingresa.
Ha dicho que no entrega su acta de diputado, porque hacerlo
sería reconocerse como culpable, y ha de defender su honorabilidad. Dice
haberse sentido arropado por muchos compañeros de partido, pero la realidad es
que nadie está con el que cae en desgracia.
Al final no ha permitido preguntas a los periódicos, lo cual
es una señal de que tiene muchas cosas que ocultar. Podría tirar de la manta,
con la mucha información que seguramente posee y que podría salpicar a muchos
políticos, pero también podría arrastrarle a él mismo.