Se ha destapado un caso de corrupción con el tema de las
mascarillas durante la pandemia, que salpica a ministros del gobierno Sánchez,
personalidades del PSOE, y demás implicados, que está siendo investigado por la
justicia, habiendo ya algunos imputados.
No es nada nuevo en el ya largo historial de corrupciones
por parte de los distintos partidos políticos, que se lucran irregularmente de
la cosa pública.
El PP ha pedido dimisiones, cuando lo más correcto sería
abrir procedimientos judiciales.
Mientras tanto, a toda prisa se aprobará la ley de amnistía,
que protegerá aún mucho más a los corruptos del delito de prevaricación y robo
de caudales públicos. Pero posiblemente se va a recurrir, tanto al Tribunal
Constitucional, como a la Justicia de la Unión Europea.
Pedro Sánchez se ve acorralado por distintos frentes: la
protesta de agricultores y ganaderos contra la Agenda 2030 y el Pacto Verde, el
escándalo de las mascarillas por parte de Koldo García que ha salpicado de
corruptelas a miembros del gobierno, la presión de Carlos Puigdemont con el
tema de la amnistía y el referéndum, y el misterioso chantaje de Marruecos.
Se pide que el ex ministro de transportes José Luis Ábalos
entregue su acta de diputado, pero se corre el riesgo de que tire la manta y de
a conocer todas las corruptelas e irregularidades que podría salpicar al
gobierno y a bastantes políticos.
Peligra la aprobación de los presupuestos 2024, pero si no
salen adelante, es una de las cosas positivas que favorecerían a los
ciudadanos, porque así no se podrá subir el IVA y demás impuestos, de forma
brutal, y seguiríamos al nivel fiscal de 2030.
Esta semana dará mucho de lo que hablar, y ver hasta donde
llega el nivel de resistencia de Pedro Sánchez, que para mantenerse en el poder
cede y da todo lo que le piden aquellos de los cuales necesita su apoyo.