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viernes, 28 de marzo de 2025

LA ASAMBLEA FRANCESA PROPONE SUPRIMIR LAS ZONAS DE BAJAS EMISIONES


Por fin una buena noticia: en Francia, el 27 de marzo de 2025, un comité de la Asamblea Nacional le dio un puñetazo en la mesa a las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), esas trampas que nos venden como "salvación del planeta" pero que solo sirven para quitarnos libertad y exprimirnos el dinero. Algunos parlamentarios de derechas expresaron claro y alto que las ZBE son un castigo para los que no tienen un duro, y votaron por echarlas abajo en todas las ciudades galas. Esto no es un juego: si Francia, uno de los pesos pesados de la Unión Europea, tumba estas medidas el próximo 8 de abril en su Parlamento, ¿con qué cara van a seguir los ecofanáticos de España y sus amiguitos de la Agenda 2030 machacándonos con lo mismo?. Hoy te abro los ojos: las ZBE no son buenas para nadie, solo para los que quieren quitarte la libertad, controlarte y arruinarte. Quieren impedir que tengas coche, y lo van haciendo paso a paso, sin que te des cuenta.

 

Existe la esperanza de que Francia diga "no", lo cual sería un golpe al disparate de las ZBE. Mira lo que pasó: en Francia, los partidos con sentido común como la Agrupación Nacional y Los Republicanos se plantaron y dijeron "hasta aquí". Las ZBE, que prohíben circular a coches viejos en 25 ciudades (aunque solo multan en París y Lyon, donde el aire está fatal), son un ataque directo a la gente normal. ¿Por qué?,  porque si no tienes pasta para un coche eléctrico o uno nuevo, te jodes: o pagas multas, o te quedas en casa. La asociación 40 Millones de Automovilistas lo celebró como "una gran victoria", y con razón. Ojalá que en España hubiera una asociación parecida que plantara cara al gobierno Sánchez, a la DGT, y a todos esos ayuntamientos globalistas y represores que atropellan las libertades y el bolsillo de los ciudadanos. Esto no es solo una noticia, es un grito de esperanza contra la locura verde que nos asfixia. Pero ojo, los progres de Macron y sus ministros salieron corriendo a lloriquear que las ZBE salvan vidas, que si 40,000 muertos por contaminación… ¡Mentira cochina! Es su excusa para seguir metiéndonos la mano en el bolsillo mientras nos quitan el derecho a movernos libres. Además el presidente Macrón ha dicho que si la Asamblea le anula su ley de ZBE, va a sacar otra nueva, volviendo otra vez a las mismas.

 

Vamos a hablar claro: las ZBE no limpian el aire, lo que hacen es dividirnos. Si tienes un cochazo eléctrico, circulas como rey por el centro de Madrid o Barcelona. Pero si eres un currela o un autónomo con un diesel de hace diez años, o te gastas miles de euros que no tienes, o te buscas la vida andando. ¿Eso es justicia?,  ¡es una estafa!. En Francia lo han pillado: estas zonas son un castigo para los pobres, una barrera que dice "si no eres rico, no existes". Y aquí en España, los ayuntamientos se frotan las manos con las multas mientras nos mean encima diciendo que es por nuestro bien. Esto no es ecología, es control puro y duro, un paso más de la Agenda 2030 para que no tengamos ni coche, ni casa, ni libertad. ¿Te suena?. Nos quieren atados, pobres y callados.

 

Lo que más sorprende es ver a la izquierda, esos que se llenan la boca con "el pueblo" y "la igualdad", defendiendo las ZBE como si fueran el Evangelio. En Francia, socialistas y ecologistas se aferran a ellas como perros con un hueso, igual que aquí el PSOE y Podemos. Pero, ¿quién puede pagar un eléctrico de 40,000 euros o cargar sus baterías carísimas?. ¡No sus votantes, desde luego!. El albañil, el repartidor, la madre soltera… esos no tienen ni para el alquiler, menos para un coche tipo Tesla eléctrico. Y aún así, estos hipócritas insisten en que es "para salvar el planeta". ¡Qué cara más dura!. Lo único que protegen es su agenda elitista, esa Agenda 2030 que nos arruina con impuestos y nos prohíbe vivir como queremos. Despierta: no te defienden, te están vendiendo.

 

Y luego está el rollo del carbono, el gran mito que nos cuelan para justificar todo esto. Nos dicen que el CO2 es el malo de la película, pero ¿sabes qué?, hay científicos muy reputados que demuestran que el carbono ayuda a las plantas a crecer, que limpia el aire y equilibra el clima. ¡No hay crisis, hay manipulación!. Las ZBE y la Agenda 2030 no buscan salvar nada, buscan controlarnos. En España ya pronto suben el diésel hasta las nubes, y ahora hablan de prohibir que conduzcas solo si no tienes un coche "aprobado", y además si eres una sola persona viajando en un coche, lo quieren prohibir o obligarte a que lo compartas con terceros. Esto es un atraco a plena luz del día: más multas, más tasas, menos libertad. Nos están convirtiendo en esclavos de sus reglas absurdas, y todo envuelto en un papel verde que huele a podrido.

 

No hace falta ser un genio para ver que las ZBE no funcionan. Si de verdad quisieran menos atascos y mejor aire, ¿por qué no hacen más espacios para parkings gratuitos , que es lo que reclama la ciudadanía?. ¿Por qué no arreglan el tráfico con más zonas para aparcamientos en vez de ponernos cámaras para multar?. En Francia están abriendo los ojos, y aquí deberíamos hacer lo mismo. Si el 8 de abril el Parlamento francés dice "adiós" a las ZBE, será un tortazo al Pacto Verde y a la Agenda 2030. Imagínate España sin estas jaulas: coches circulando libres, sin multas absurdas, sin que te digan cómo vivir, e incluso como en la época de Franco, sin que te obligen a ponerte el incómodo cinturón cuando circulas por la ciudad o pueblo. Pero mientras los ecofanáticos sigan mandando, seguiremos tragando bicis y propaganda en vez de soluciones de verdad.

 

Esto va de ti, de mí, de todos. Las ZBE y la Agenda 2030 no son progreso, son cadenas para el pueblo mientras los ricos y los políticos se ríen en sus jets privados. Francia nos está mostrando el camino: el 8 de abril puede ser el principio del fin de este disparate. Pero aquí en España no esperes que los ayuntamientos o el gobierno te salven; ellos son los carceleros. Despierta: cada multa, cada prohibición, es un ataque a tu libertad, a tu vida. No te creas el cuento del clima, no dejes que te roben lo poco que nos queda. Si estás harto, comparte esto, grita, haz ruido. ¡Que se enteren de que no nos vamos a rendir cuentas!.


viernes, 7 de marzo de 2025

ALBERTO NÚÑEZ FEIJÓO OS DEJARÁ SIN COCHE

 


Si Alberto Núñez Feijóo llega a ser el próximo presidente del Gobierno, podríamos enfrentarnos a una situación extremadamente grave y preocupante. Aunque muchos lo consideran un político de derechas, sus acciones y propuestas revelan un perfil mucho más afín al socialismo radical que al que exhibe Pedro Sánchez. Su obsesión por imponer las políticas de la Agenda 2030 a cualquier precio pone en peligro nuestro modo de vida, especialmente en lo que respecta a la libertad de usar nuestros queridos coches convencionales.

 

No podemos pasar por alto su historial. Cuando era presidente de la Xunta de Galicia, afirmó que no obligaría a nadie a vacunarse contra el COVID, pero acto seguido amenazó con multas desorbitadas de entre 60.000 y 600.000 euros a quienes no lo hicieran. Una medida tan draconiana solo fue detenida por la intervención del Tribunal Constitucional. Este precedente nos da una idea de su estilo: palabras suaves que esconden decisiones implacables.

 

Entre sus planes más alarmantes está su intención de eliminar de la circulación los coches con más de diez años de antigüedad. Esto supondría un golpe devastador para millones de ciudadanos que dependen de sus vehículos para trabajar, llevar a sus hijos al colegio o simplemente sobrevivir en el día a día. ¿Qué alternativa ofrece Feijóo? Obligarnos a comprar coches eléctricos, una opción que, lejos de ser práctica o eficiente, está plagada de inconvenientes y resulta inalcanzable para la mayoría. Mientras tanto, los coches convencionales, fiables y económicos, seguirían siendo la mejor opción si no fuera por estas políticas restrictivas.

 

Recientemente, Feijóo ha hecho declaraciones que deberían ponernos en alerta máxima. Ha insistido en que "descarbonizar y competitividad deben ir de la mano" y que esto se hace "en aras de reducir emisiones y aumentar la seguridad". Pero esto no es más que una cortina de humo. ¿Cómo vamos a competir con países como Estados Unidos o potencias emergentes que siguen usando combustibles fósiles sin restricciones? La descarbonización forzosa no solo nos deja en desventaja, sino que tampoco garantiza ninguna "mayor seguridad". Es una excusa vacía para imponer su agenda.

 

Su gran apuesta es reducir la antigüedad del parque automovilístico español, lo que en la práctica significa prohibir vehículos perfectamente funcionales para empujarnos hacia los coches eléctricos. Si ya hablaba de eliminar los coches de más de diez años, imaginaos lo que podría hacer desde la Moncloa: restricciones aún más severas que nos obliguen a deshacernos de nuestros coches en plena forma. Y todo para favorecer una tecnología, la del coche eléctrico, que no tiene nada de eficiente. Su autonomía limitada, los eternos tiempos de recarga, la escasez de puntos de carga y su elevado coste lo convierten en un fiasco frente a las enormes ventajas del coche convencional, que nos ha acompañado durante décadas con fiabilidad y practicidad.

 

Para colmo, Feijóo propone un plan RENOVE que supuestamente facilitaría la compra de coches eléctricos. Pero, seamos realistas: estos vehículos son prohibitivamente caros, con o sin ayudas, para la inmensa mayoría de los españoles. Y lo peor es que ese plan RENOVE no sale gratis: se financia con subidas de impuestos que pagamos todos, incluidos los que nunca podrán permitirse un eléctrico. En resumen, un regalo para los más ricos a costa del esfuerzo de los trabajadores. Mientras tanto, las infraestructuras para los coches eléctricos siguen siendo insuficientes, y su uso cotidiano es un quebradero de cabeza en comparación con la libertad que nos ofrecen los motores de combustión.

 

Alberto Núñez Feijóo no solo amenaza con quitarnos nuestros coches, sino con imponernos una alternativa inviable que beneficia a unos pocos y perjudica a la mayoría. El coche convencional sigue siendo el rey por derecho propio: práctico, accesible y adaptado a nuestras necesidades reales. No dejemos que nos lo arrebaten, y la mejor manera de impedirlo es no votarle, ni a él, ni a Pedro Sánchez, ni a los comunistas, ni a los separatistas, porque todos estos quieren obligarnos por la fuerza a tragarnos la destructiva Agenda 2030, quitarnos las libertades, y empobrecernos.  Pensad bien en ello a la hora de votar, porque os podéis quedar sin coche.


martes, 2 de abril de 2024

EL FIASCO DEL COCHE ELÉCTRICO

 


Este fin de semana hubo un lío con los cargadores eléctricos en la operación retorno de vacaciones de semana santa. En las electrolineras había un colapso con largas colas de coches eléctricos esperando turno para ser cargados, cuya espera duraba horas.

 Ya he dicho en otros vídeos de mi canal que un coche eléctrico era muy caro, y nada práctico. En un coche de las mismas características y dimensiones entre uno de carburante y otro eléctrico, como mínimo puede costar un 40% más, aunque en muchos casos el precio lo dobla, e incluso mucho más de lo que dobla.

 El coche eléctrico no tiene fuerza, pues tiene dificultades para subirse en un bordillo de la acera, en una pendiente es un problema, y no digamos si llevas un remolque. Creo que nunca verás un coche eléctrico arrastrando una caravana. En frío no arranca, y consume mucha electricidad si pones el aire acondicionado o si pulsas el acelerador, pues prácticamente no lleva embrague y la velocidad la toma según pulses el acelerador, que a más velocidad, más batería consume. Esas baterías  caducan pronto, que a partir de los 100.000 kilómetros hay que pensar en cambiarlas, con para los mismos kilómetros que hagas habitualmente, un coche de carburante te puede durar hasta tres o cuatro veces más, y si lo cuidas bien, incluso mucho más tiempo, de 25, 30, o más años en los que todavía te puede ser de utilidad.

 Tiene problemas en frío, y también con calor excesivo. Lo de las cargas es un problema, pues tienes que encontrar electro líneas y que los cargadores funcionen, y que además no estén ocupadas cuando necesites recargar, que según qué cargador te puede llevar más o menos tiempo, que puede ser media hora, una hora, cuatro horas, o hasta 8 horas, dependiendo del tipo de cargador y la potencia. O sea que se lleva un tiempo considerable que no te beneficia en nada. Cuando un coche de carburante lo llenas en unos escasos minutos, y tiene una autonomía que puede superar los 1000 kilómetros sin dificultades de encontrar una gasolinera en cualquier pueblo o ciudad.

 Y si te montas un cargador en casa, si todo el mundo cargara al mismo tiempo en tu pueblo, se podrían producir apagones. Además destrozan pantanos, y centrales generadoras de electricidad, con lo de la Agenda 2030 para sustituirlos por molinos de viento y placas solares, que no producen electricidad si no hace viento o sol, con lo que no va a haber electricidad suficiente.

 Y si en estos momentos hay poco más de 300.000 coches eléctricos, frente a los 36.000.000 millones de coches de carburante, y ya se ha experimentado este problema de las electrogasolineras de largas colas, y largas horas para cargar, imaginaos que se duplicaran, triplicaran, o que se multiplicaran por 10 los coches electricos. Si no hay suficientes electrolineras, con su diversidad de cargadores que pueden tardar una diferencia de horas, e incluso encontrarlas averiadas, ¿cómo se podrán cargar los coches para unas salidas de Semana Santa o vacaciones en las que millones de vehículos se desplazan?. Y no sólo que no habrá suficiente electricidad, sino que además con el precio de la electricidad.

 Recientemente Iberdrola ha hecho una publicidad de sus puntos de cargas, que incluso ha dado los precios, y aunque no me acuerdo, los precios eran mucho más caros que lo que cuesta llenar el depósito del coche convencional, y con gran diferencia. O sea que hacer los mismos kilómetros, con un coche eléctrico te puede costar el doble de uno de convencional.

 Y si se incendian, esos coches son un grave problema, de modo que ya no los aceptan en algunos párkings, o en algunos barcos de transporte. Pues para apagar un coche eléctrico, se necesitan más de mil veces más agua que uno de convencional, según indicaron unos bomberos norteamericanos

 Pero con la excusa de la Agenda 2030, el cambio climático, y las emisiones de carbono, nos quieren obligar a usar el coche eléctrico, y prohibir que se vendan y fabriquen coches de carburante. Para salvar el planeta, dicen. Pero los coches eléctricos no son nada prácticos, son carísimos, y conllevan muchos problemas, y lo que no dicen es que en su conjunto contaminan mucho más que los coches de carburante, sobretodo por cuanto se refiere al proceso de la fabricación de la batería. Y es que los coches actuales de carburante, lo de afectar al medio ambiente es mínimo e insignificante. Y las emisiones de carbono tampoco es algo alarmante, sino incluso beneficioso para las plantas que regeneran el aire y lo limpian.

 ¿Todavía piensas en comprarte un coche eléctrico con todo lo caro que es, los problemas que conlleva, y lo nada práctico que es?. Y aún siendo subvencionado por el gobierno, es demasiado caro (que esta subvención la pagan el resto de los ciudadanos con sus impuestos).

 En otras partes del mundo a nadie se le obliga a comprar un coche eléctrico. No existe ningún famoso o amante de los coches que presuma de coche eléctrico, y por algo será. Y los que se compran coches eléctricos, acaban totalmente arrepentidos.


HELIOGÁBALO — EL SOL NEGRO

  Roma, año 218 d. C. Un adolescente de apenas catorce años, sumo sacerdote de un dios extranjero venido de las arenas de Siria, es procla...