domingo, 7 de enero de 2024

RUTINA DIARIA DE “MATA-BARBAS”


Bienvenidos a la emocionante y peligrosa aventura de mi rutina de afeitado que se da varias veces a la semana. Con valentía, me enfrento a la temible barba con mi espuma mágica, luego, con destreza digna de un espadachín, la maquinilla hace su danza sobre mi rostro. Finalmente, el agua fría trae alivio apurado a esta intrépida odisea facial. Y esto claro, conlleva presupuesto anual de sprays de espuma y maquinillas desechables de Gillete Contour, que sirve para que se forren los supermercados de los cuales soy cliente.

Y es que si no me afeito, al cabo de uno o dos días, la barba ya empieza a picarme, con todo lo incómoda que me resulta.

 Ojalá hubiéramos nacido sin barba, porque con todo el tiempo que se pierde cada semana en el proceso de afeitado.


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