Las mañanas dejan de ser deprimentes, cuando saboreas la dulzura del chocolate con churros, que además de hacerte sentir bien, hace que empieces el día con energía.
Javier tiene 63 años, una masía del siglo XVIII en La Garrotxa y una soledad que no le abandona ni frente al espejo. Una noche conoce a Vale...
No hay comentarios:
Publicar un comentario